sábado, 20 de abril de 2019

NOSTRE DAME DE PARÍS



Notre Dame: demoró más de 180 años en construirse y menos de 24 horas en destruirse.
  

Su construcción la llevaron a cabo varios arquitectos de acuerdo con la idea del obispo Maurice de Sully, quien consideró en 1160 que Paris tenía que tener una iglesia más digna de los valores cristianos del momento, de estilo gótico.
En esta época, Francia  está dirigida  por reyes de la dinastía  de los Capetos.   Estamos en una época en que las ciudades experimentan un rápido crecimiento, gracias al  comercio,  y con él de la burguesía.  Esto hace que el dinero sea tan importante como la posesión de tierras  Para  atraerse a los ciudadanos surge una religiosidad más humana: Dios es luz  y allí acuden las nuevas órdenes: franciscanos y mendicantes. No es extraño que la advocación de la catedral sea hacia la Virgen que se muestra más humana.         
Para conseguir el objetivo de luminosidad y verticalidad cambia el sistema constructivo: arcos apuntados, bóvedas de crucería, sistema de contrarresto con los arbotantes y contrafuertes que permite abrir ventanas con vidrieras de coles.   
    La catedral tiene función religiosa, función didáctica en las portadas y vidrieras  y   también una función de prestigio para la ciudad, sus torres se ven desde lejos, y por esto los gremios contribuyen a su construcción. 
Fue comenzada en 1163 bajo el patrocinio del obispo  Maurice de Sully, sin embargo su fachada occidental que sirve como modelo tipo H es del siglo XIII.       Debido a la duración de las obras en el trabajo se sucedieron varios arquitectos y escultores. 
    Como muchas otras catedrales, Notre-Dame se asienta en un lugar donde habían existido otros templos con anterioridad.
     Notre Dame sufrió los efectos del paso del tiempo y de la Revolución Francesa, por lo que fue restaurada en el siglo XIX  bajo la dirección de Viollet-le-Duc  reconstruyendo o construyendo contrafuertes y arbotantes, gárgolas, y devolviendo el aspecto original de cuatro niveles al transepto.
 La planta: El interior  tiene cinco naves  con un sistema constructivo abovedado,  presenta  doble deambulatorio que rodea al coro.  En la entrada occidental un nartex con doble pórtico cubierto con bóvedas sexpartita flanqueado por torres.
El alzado en  la nave  central está compuesto por tres alturas.   - arquerías  apuntadas sobre gruesas  columnas,   tribuna, (reminiscencia del románico)  y el tercer nivel del alzado es  el claristorio con las vidrieras  rehecho en el siglo XIII.
En el exterior se observan arbotantes que crean aspecto de tela de araña 
La catedral ocupa una superficie total de 5 500 metros cuadrados, de ellos 4, 800 corresponden a su interior. Tiene dos torres de 69 metros cada una con un conjunto de gárgolas de piedra. Una aguja con una longitud de 93 metros de altura, agregada por el arquitecto EugéneViollet- Leduc en 1859-1860; una nave principal y un campanario.
Las gárgolas son unas misteriosas figuras que representan una fusión entre hombres, animales o demonios. Su utilidad práctica consiste en evacuar el agua de lluvia  que corre por los tejados lanzándola al vacio. Lo que impide que resbale por las paredes y la proteja.
En cuanto a la aguja,  estaba decorada con gallo de cobre, que se encontró entre los escombros. En su interior se encontraban tres reliquias que no pudieron salvarse en el incendio: la que se considera una de las 70 espinas de la corona de Cristo y otras dos reliquias de San Denis y Santa Genoveva.
Dos tercios de la bóveda y el tejado resultaron destruidos.
La catedral se le atribuyen numerosas leyendas, hechos históricos y curiosidades:

En 1804 Napoleón Bonaparte se coronó emperador en el interior de esta catedral.
 Víctor Hugo la utilizó para ambientar su novela Nuestra Señora de Paris.

También cuenta la leyenda que el día del juicio a Juana de Arco, las gárgolas que se encuentran en el edificio religioso cobró vida y volaron por todo París causando miedo a sus habitantes. Al siguiente día aparecieron cadáveres en las calles cercanas a la catedral.

miércoles, 3 de abril de 2019

"PIENSA LUEGO COMPRA"


ADOLFO DOMINGUEZ, AUGUSTE RODIN,  RENÉ DESCARTES Y EL DIVINO MIGUEL ÁNGEL
 En “Piensa. Luego Compra”, la marca de diseño de moda de autor emplea la escultura del Pensador de Rodin como referencia para animar a la sociedad a reflexionar antes de la adquisición de una nueva prenda de ropa o complemento ante lo efímero de la moda y el fast fashion  y por supuesto, la famosa frase de Descartes “cogito ergo sum”.
 La locución latina «cogito ergo sum», que en español se traduce frecuentemente como «Pienso luego existo», siendo más precisa la traducción literal del latín «pienso, por lo tanto soy»  es un planteamiento filosófico de René Descartes, el cual se convirtió en el elemento fundamental del racionalismo occidental.

 El Pensador de Rodin, creado ya en 1880 en su tamaño original, unos 70 cm, para decorar el tímpano de La Porte de l’Enfer [La Puerta del Infierno], El Pensador se titulaba entonces El Poeta: representaba a Dante, el autor de La Divina Comedia que inspiró La Puerta, inclinado hacia delante para observar los círculos del Infierno, meditando sobre su obra. El Pensador era pues, inicialmente, a la vez un ser de cuerpo torturado,  y un hombre de espíritu libre, decidido a transcender su sufrimiento mediante la poesía. Según avanzaba en el proyecto se vio cada vez más influido por la ambigüedad y la sensualidad de los poemas de Las flores del mal de Charles Baudelaire, cuya primera edición ilustró entre 1887 y 1888.

 Para su pose, esta figura le debe mucho al Ugolino de Jean-Baptiste Carpeaux (1862, museo de Orsay, París) y al retrato sentado de Lorenzo de Médicis esculpido por Miguel Ángel (1526-153, Capilla de los Médicis, Iglesia de San Lorenzo, Florencia). 

 Adolfo Domínguez refuerza su apuesta por un modelo de consumo responsable y sostenible en su última campaña, “Piensa. Luego compra”, con la que hace un llamamiento a la sociedad para que reflexione sobre la utilidad que le da a la ropa. La campaña profundiza en la conversación iniciada en septiembre con “Sé más viejo”, en la que anima a los consumidores a valorar la calidad y durabilidad de las prendas frente a la industria textil de usar y tirar.

Tras el lanzamiento de campañas como “Esto no es un selfie”, “Yo no soy Adolfo” y “Sé más viejo”, la comunicación se ha convertido en uno de los pilares de la renovación que el grupo Adolfo Domínguez puso en marcha en julio de 2016 y que ha permitido mejorar sus ventas comparables en dos años un 26,2% de marzo a noviembre de 2018. En los últimos dos años y bajo el liderazgo de Adriana Domínguez como máxima ejecutiva, la firma ha renovado su posicionamiento en el mercado con un nuevo concepto de tienda y la comercialización desde el pasado mes de septiembre de todas sus prendas y complementos bajo una sola marca, Adolfo Domínguez.



















9 de febrero ES POR TU BIEN

9 de febrero ES POR TU BIEN