domingo, 16 de abril de 2017

LA DONCELLA (THE HANDMAIDEN)





 El guion de 'La Doncella (The Handmaiden)' está basado en la novela 'Falsa Identidad' de Sarah Waters, cambiando el Londres victoriano y dickensiano por la Corea colonizada por Japón de los años 30, aunque su historia podría verse también como una variación del retrato maquiavélico de las pasiones exacerbadas que se efectuaba en novela 'Las Relaciones Peligrosas' de Pierre Choderlos de Laclos, adaptada al cine y la televisión en innumerables ocasiones. Y es que ambos relatos nos hablan de la mentira, del amor, del sexo, de la pérdida de la inocencia y de la traición, donde las víctimas y verdugos en el arte de la seducción pueden cambiar de bando en cualquier momento, amenazando con el resurgimiento de la tragedia cuando la pasión no correspondida puede llevarte a la autodestrucción. Park Chan-wook filma todo con una elegancia apabullante y se luce especialmente cuando se centra en el erotismo latente en la relación entre la doncella y su señora.

Vemos en la película como el tío de la protagonista es un aristócrata venido a menos, que sobrevive con la venta de libros y  estampas japonesas: El shunga ( «imágenes de primavera») es un género de producción visual japonés que tiene como tema principal la representación del sexo. Está vinculado, principalmente, con la producción gráfica conocida como «estampas del mundo flotante», o xilografía ukiyo-e, del período Edo (1603-1867), a partir de imágenes de álbumes o de ilustraciones de textos de la literatura popular de entonces, así como con la producción pictórica de la época. A pesar de que su producción estuvo marcada por regulaciones y prohibiciones por parte del gobierno, a pesar de  la prohibición de material «obsceno» en el Código penal japonés del año 1907 tanto artistas como editores obtenían buenas sumas de dinero de la venta del material.
"Me gusta contar con material previo de otros creadores, que luego puedo cambiar. En este caso fue mi esposa quien leyó la novela y me avisó sobre las posibilidades del material. Hay elementos también muy atractivos en el giro que logra que la historia se divida en tres partes". El trío lo conforma una joven carterista, el falso noble -otro ladrón- que le contrata para que se haga pasar por una criada y así le ayude a robar la herencia de una rica mujer japonesa, y esa mujer, dominada por un tío, un personaje volcado en su biblioteca con especial atención a los libros eróticos. Un relato siniestro, retorcido, narrado, eso sí, con un fascinante dominio visual.
"Yo mismo elegí los textos y los dibujos eróticos, me gusta ese trabajo de elaboración. Por ejemplo, la película la rodé en 12 semanas y fui bastante fiel al story-board". Por su estilo elegante, por su crescendo de la intriga, el coreano continúa una línea hitchcockiana marcada por Stoker. "No lo niego. Reconozco elementos de conexión, pero no fueron conscientes. Ahora veo esos momentos cercanos a su forma de mostrar las relaciones más intricadas entre personajes confusos, los juegos de miradas, como en Vértigo. Recuerdo cómo mira Kim Novak el cuadro en el museo y eso se parece a...". Mejor no desvelarlo. "Además de Hitchcock, me gustan directores como Kurosawa, Visconti o Bergman".


'La Doncella (The Handmaiden)' al  abarcar demasiados frentes, la  recreación del mundo morboso y sádico del bibliotecario queda algo desconectada de la parte central del relato al que asistiremos desde el distinto punto de vista de los integrantes del triángulo sentimental (una idea tan interesante como, en ocasiones, repetitiva) que nos llevará hasta su desenlace tras pasar por varios giros de guion que jugarán con el espectador para hacerle creer algunas mentiras piadosas. Park Chan-wook nos regala el perfume de sus imágenes y las riega conluna  brillante banda sonora, manejando en todo su esplendor una narrativa clásica que sazona de forma malévola con algunos elementos inesperados de cólera contemporánea, sexo prohibido y algo de gore. Estamos frente a una película irregular y algo caótica, pero que contiene mucho cine en mayúsculas a lo largo de los 145 minutos de proyección, consiguiendo además la inevitable complicidad de las dos magníficas actrices protagonistas, Kim Tae-ri y Kim Min-hee, que desnudan sus cuerpos y sus almas para atrapar al espectador en una telaraña de seducción de la que será difícil desprenderse incluso en los días posteriores a la visión de la película.



jueves, 13 de abril de 2017

ECCE HOMO


"Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle. 2. Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le vistieron un manto de púrpura; 3.y, acercándose a él, le decían: «Salve, Rey de los judíos.» Y le daban bofetadas. 4. Volvió a salir Pilato y les dijo: «Mirad, os lo traigo fuera para que sepáis que no encuentro ningún delito en él.» 5. "Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle. Y salió Jesús, llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Y Pilato les dijo!:He aquí el hombre!  6. Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron: « ¡Crucifícalo, crucifícalo!» Les dice Pilato: «Tomadlo vosotros y crucificadle, porque yo ningún delito encuentro en él.»"
Juan, 19 –



En el arte cristiano se denomina Ecce Homo una tipología de representaciones de Jesús en la que aparece tal como se describe en este pasaje evangélico, con o sin los demás personajes (Pilato, la multitud de judíos, soldados romanos o sayones). Cuando se representa, el entorno suele ser arquitectónico (un palacio o castillo). Cristo aparece semidesnudo y atado, con una caña en las manos (que representa un cetro, que sus torturadores le dieron en burla, por la misma razón que le despojaron de su túnica y le pusieron un manto regio, puesto que su presunto delito era pretender ser "rey de los judíos" es decir Mesías por este motivo sarcásticamente los romanos pusieron en lo alto de la cruz de Jesús la sigla INRI).










En ocasiones, se representa a Jesús en el balcón del praetorium y tras Él al procurador Poncio Pilato que, según el Evangelio de San Mateo 27:24 se lava las manos delante de la multitud en señal de que no quedaba manchado por la sangre de un condenado al que veía inocente

lunes, 10 de abril de 2017

BEBER DE CINE EN ABRIL 2017




Para el mes de abril hemos seleccionado una película de la directora Isabel Coixet rodada en Nueva York en 2015. Se trata de “Aprendiendo a conducir”, protagonizada por Ben Kingsley, Patricia Clarkson y Sarita Choudhury.
En la vida, como en la carretera, todo cambia en un segundo. A eso se enfrenta Wendy (Patricia Clarkson), abandonada por su marido en un restaurante para evitar que monte una escena. Por supuesto, se ha ido con una más joven. Y de repente se encuentra atrapada en la vivienda familiar. Sola y sin conductor.





Wendy es una crítica literaria de Manhattan que decide sacarse el carné de conducir mientras su matrimonio se disuelve. Para ello toma clases con Darwan, un refugiado político hindú de la casta sij que se gana la vida como taxista e instructor en una autoescuela.



Ben Kingsley, uno de los actores más versátiles de la historia y en activo desde mediados de los sesenta, vuelve a dar vida a un hindú tras haber interpretado a Gandhi en 1982. En este caso es un taxista sij en Nueva York. Aunque según revela el actor, los que más le aportaron para interpretar a Darwan fueron los que le colocaban el turbante cada mañana antes de empezar a rodar. Darwan es ese profesor de autoescuela utópico que te invita a un helado tras el examen. El que no hace falta que diga “No pasará nada, yo estoy aquí con el otro freno” porque parece que controla el coche con la mente.







Esta es una historia de personajes muy auténticos. Un inmigrante pluriempleado, bregado en mil faenas, agarrado con fuerza a sus papeles que le declaran ciudadano americano. Sin dejar nunca de hacer el bien. Aunque adornado con una indumentaria y un bagaje bastante original, Darwan es el arquetipo del buen hombre. A diario intenta demostrar que es algo más que un turbante. Ben Kingsley consigue una interpretación sólida y muy entrañable de este taxista-profesor que se toma muy en serio su labor. Queriendo no solo formar buenos conductores, sino que sus alumnos abandonen su coche siendo también mejores personas. Por otra parte, Patricia Clarkson hace que sientas la sensación de hastío de Wendy ante cada clase. Plantearte qué necesidad tiene de enfrentarse a eso a sus años, pero a la vez tener la certeza de que tiene que hacerlo. La que intenta superar cada día la sensación de fracaso. Mención especial para la actriz Sarita Choudhury, que interpreta a Jasleen, la pareja del matrimonio concertado de Darwan.




El abandono, la inmigración ilegal, el matrimonio concertado, las diferencias culturales, la importancia de la religión, volver a empezar, enfrentarse a los miedos. Sin perder el ritmo narrativo en ningún momento. Sin caer en tópicos ni apelar a la lágrima fácil. Un relato ameno reivindicando el si quieres, puedes y que ninguna pena dura eternamente. 

Subirse a un coche y aprender a conducir como terapia para superar los miedos, dejar las decepciones atrás y tomar el volante de la propia vida.

Tráiler:


El viernes 21 de abril a las 20:00 horas en la Sala de Usos Múltiples de la Biblioteca Pública del Estado en Ceuta.



Entrada gratuita hasta completar aforo.




jueves, 30 de marzo de 2017

LOCAS DE ALEGRÍA


Loca  de Alegría es una de las películas del año, con una fuerza desgarradora, un extraordinario humor no desprovisto de ironía, unos planos de lujo en bañados por la maravillosa fotografía de los atardeceres italianos

Valeria Bruni Tedeschi (en el mejor papel de su carrera) y Micaela Ramazzotti son dos mujeres que las circunstancias de la vida han hecho coincidir en el lugar más inapropiado, un hospital psiquiátrico con techo de villa burguesa en una Italia, que como define su director, no más que otro manicomio a cielo abierto. Para interpretar a Beatrice, Valeria Bruni Tedeschi se ha inspirado del personaje de Blanche DuBois de Un tranvía llamado deseo. Una persona que se protege de la dureza del resto de los personajes que la rodean con una mezcla de locura e imaginación para proteger su fragilidad. Beatrice es extrovertida, cotilla, exagerada, exuberante y tierna, y la actriz se balancea de un estado al otro con una elegancia y certeza de poner los pelos como escarpias. Y como Blanche, siempre ha confiado en la bondad de los desconocidos (solo que Beatrice conoce a todo el mundo, por lo que poca bondad le queda por descubrir).Donatella, Micaela Ramazzotti, es todo lo contrario. 
Introvertida, nostálgica, amargada, triste y soñadora. Una actriz que con su mirada puede expresar todo el dolor del mundo. Un dúo explosivo, ya en el manicomio, pero mucho más radical y emocionante cuando decidir escaparse de él y arreglar unas cuantos asuntos pendientes desde hace tiempo. Del internado forzado a la libertad total, entre juego, riesgo y la asunción de un pasado difícil de recobrar.

Definida como la Thelma & Louise italiana, Locas de alegría ha cumplido las expectativas en los premios de la Accademia del Cinema Italiano, que la han coronado como mejor película del año, además de otorgarle las distinciones de mejor actriz(para la genial Valeria Bruni Tedeschi,, además de  diseño de producción, peluquería y realizador. Nos hallamos ante el primer David di Donatello a mejor director recogido por el siempre interesante Paolo Virzì.


Pese a partir de 17 nominaciones, Locas de alegría no ha sido  el filme más premiado de esta competitiva edición, honor compartido por la fábula Indivisibili, de Edoardo De Angelis, y el drama automovilístico Veloz como el viento, de Matteo Rovere, que partían a su vez de 17 y 16 nominaciones, respectivamente, y se han alzado con seis premios cada una.

 Carlos Boyero dice en su crítica de El País: …sus dos protagonistas lo están a veces, pero también están locas de desesperación, acorralamiento, soledad, pérdida, miedo. Una de ellas es un ciclón, agotadora, tragicómica, un volcán verborreico, siempre acelerada, aristócrata en la ruina aunque clasista, finalmente, asumiendo su bajón y su desamparo. La otra perdió lo que más amaba, está desolada, pero se dejará enganchar por su compañera en una huida vertiginosa hacia ninguna parte. Es muy trágico lo que cuenta Virzì, pero lo hace con gracia esperpéntica, con ternura contenida, huyendo de la sensiblería en situaciones que se prestan a ello. La esquizofrenia, la bipolaridad, la psicosis, pueden ser aterradoras, pero él se las ingenia para hacernos reír o sonreír con el disparatado viaje de sus tronadas, las visitas a sus desquiciados familiares, la necesidad de buscarse el pan dando palos jocosos. También ofrece la posibilidad de que nos asalte una lágrima furtiva en su emotivo final. Es una película bonita, vital, imaginativa, desgarrada, alegre y triste.

…la interpretación verdaderamente grandiosa es la de esa señora volcánica y guapa, sexy, desprendiendo clase y formidable actriz llamada Valeria Bruni Tedeschi. Su personaje es de una intensidad que podría atacarte los nervios, pero es imposible que te desentiendas de ella en ningún momento. Te divierte y también la compadeces. No sabemos qué ocurrirá con ambas. Dudo que recuperen la cordura, suponiendo que alguna vez la tuvieran, pero sospecho que el calor mutuo que se otorgan va a durar. El precioso plano final y la sonrisa que aparece en sus rostros lo hacen presagiar.