ARTE SALVAJE, LA VIDA Y LA OBRA DE JIM THOMPSON
Jim Thompson escribió varias de las novelas más atrevidas e
innovadoras de la literatura norteamericana moderna, entre ellas El asesino
dentro de mí, La huida, Los timadores y 1.280 almas.
Su obra presenta uno de esos raros ejemplos de arte popular y a la vez
rompedor, personal y profundamente subversivo, cuyas adaptaciones han sido llevadas al cine. Con Arte salvaje, Robert Polito nos revela la historia de uno de
los autores más brillantes e inimitables que haya dado jamás la novela negra.

Sus novelas eran rechazadas por falta de reconocimiento
profesional, ignorado por el mercado de masas (fue publicado en baratas
ediciones de quiosco de "usar y tirar"), con más éxito en Europa que
en su propio país. Hoy en día sigue siendo complicado en España poder hacerse
con su obra. Mientras que Hammett o Chandler han sido publicados por Alianza
Editorial en bonitas y prácticas ediciones de bolsillo, Thompson sigue en
las mismas. La editorial RBA, publica algunos de sus libros a un precio para nada de literatura pulp.

Como todos los novelistas de su generación, Thompson quiso
triunfar en Hollywood como guionista. Por aquel entonces esta industria
devoraba sin piedad a los mejores autores. Más bien allí todos se chupaban la
sangre. Los magnates de los estudios querían prestigio; los escritores,
dinero. Era la ley de la jungla y nadie sabía muy bien cómo funcionaba.
Pocos triunfaron plenamente. Un ejemplo de esa esquizofrenia creativa que vivió
Thompson es el testimonio de Faulkner sobre su experiencia en Hollywood
Entre las adaptaciones
a cine, por citar algunas, se encuentran: Los Timadores con John Cusack
y Anjelica Huston, La Huida de Sam Peckinpah y protagonizada por Steve
McQueen o Un asesino dentro de mí del 76, con posterior y reciente
remake en el 2010 titulado El demonio bajo la piel. El propio Thompson
fue guionista de joyas como Senderos de Gloria y Atraco Perfecto,
ambas dirigidas por Stanley Kubrick.
Mi recomendación de
este autor: 1280 Almas o Hijo de la Ira que son, sin duda, mis
lecturas favoritas por encima de todo lo que ha pasado por mis manos hasta el
momento.
Sus personajes son
diabólicos, tanto en astucia como en intenciones. En ocasiones carismáticos,
seductores pero finalmente crean un nudo en el estomago imposible de deshacer a
pesar de todos sus encantos. Pero no son realmente malvados, al más puro estilo
de un moderno Mefistófeles simplemente obligan a las personas que se cruzan en
su camino a mirarse en el espejo, a confrontar toda las mentiras, debilidades y
traiciones que los conforman. Los protagonistas como Nick Corey (1280 almas)
devuelven a la sociedad lo que han recibido pero multiplicado por mil. Escupen
en ella, pero no al estilo de un rebelde James Dean, adolescente confuso y
eternamente joven, sino de alguien completamente formado, consciente de sus
acciones, de mente aguda y colmillos afilados.


El Padre. Big Jim
Thompson fue sheriff en las tierras fronterizas de Oklahoma. Un personaje que
sufrió esa dislexia que se produce entre la ley y el delito cuando en
una comunidad rige la corrupción de baja intensidad. El hombre que aterrorizó
al hijo. Un resentimiento apocalíptico. .
Años después llegaría
la venganza filial. Los jefes de policía Lou Ford y Nick Corey,
protagonistas de 'El asesino dentro de mí' (1952) y '1.280 almas' (1964)
respectivamente, llevan a cuestas el estigma de Caín.
El estilo de Thompson es brillante, claro y diáfano, a diferencia de otros grandes clásicos, donde las descripciones se vuelven interminables, las traiciones se enredan unas con otras y los individuos dan vueltas sobre sí mismos. Sus tramas son complejas, como sus personajes, pero el modo de expresarse carece de adornos. Thompson, de un modo directo y fácil de seguir, va directo al grano y a la yugular......
La vida de Jim Thompson fue a menudo tan oscura y desconcertante como sus demoliciones en prosa del sueño americano. Nacido en 1906, tuvo una infancia itinerante entre Oklahoma y Nebraska. Una temporada como botones nocturno durante la Prohibición impulsó su coqueteo con los bajos fondos de Fort Worth. Sus años como vagabundo y jornalero en los yacimientos petrolíferos de Texas galvanizaron su compromiso político con los obreros, los marginados y los perdedores que tan a menudo pueblan sus novelas.




Thompson dejó su indeleble impronta en la cultura popular norteamericana
durante la década de los cincuenta, escribiendo una docena de sus más
celebrados libros para los principales sellos de literatura pulp, A pesar de
posteriores penurias y de acabar cayendo en el olvido, Thompson siguió
escribiendo hasta prácticamente el día de su muerte, en 1977, cuando anunció
proféticamente: «Esperad y veréis. Me haré famoso unos diez años después de
muerto».


Combinando una documentación exhaustiva con el pulso de un novelista, Robert
Polito reproduce las texturas del mundo de Thompson, revelando su historia
pública y privada e indagando en las complejas relaciones del escritor con su
padre y con el alcohol, con las mujeres a las que adoró en la vida real y a las
que asesinó en sus páginas, con los círculos políticos radicales de los años
treinta y la industria editorial de los cincuenta. Su historia es una historia
del siglo XX, que abarca desde la Oklahoma territorial hasta el Hollywood de
los setenta. Vívida, resonante e implacable, Arte salvaje
supone una deslumbrante indagación en la historia cultural de Norteamérica.