El estudio de arquitectura y diseño POA ESTUDIO ha
realizado una serie de retoques en algunas de las obras de arte más reconocidas
del mundo adaptarlas a la nueva realidad que nos está tocando vivir con la
aparición del COVID-19 (coronavirus). ( Nuestra Mujer Muerta es de cosecha propia)
Los sanitarios de la Lección de Anatomia de Rembrandt,
practicando con el ejemplo con sus precarios EPI
Con la que está cayendo como diría Munch, sí que es
para Gritar. Las guapas de todas las épocas siguen manteniendo su belleza, con
o sin mascarillas.
En el Antiguo Alcázar desde el aposentador hasta la infanta Margarita cumple con sus medidas de protección. (El perro no contagia, por ahora)
Su objetivo no es otro que normalizar el uso de la
mascarilla y los guantes para concienciar a la población.
Las Mujeres en el Balcón de Murillo y el Matrimonio Armolfini
de Van Eyck con su perrito esperando que den las ocho.
En Habitación de New York (con lo que esta cayendo) también con su protección. de E. Hopper
“Aún nos sigue impactando ver a gente por la calle utilizar estos medios de protección, así que hemos buscado insertar esta nueva realidad en imágenes que todos tenemos grabadas a fuego en la memoria. De esta forma queremos contribuir a generar una conciencia colectiva que nos proteja a todos frente al virus”.
Los amantes de Magrette, se han pasado con la protección.
Se cumplen 50 años
de ese 10 de abril de 1970 en que Paul McCartney anunció la disolución de la
banda británica.
El conflicto aquel marzo de 1970 era el siguiente. Paul McCartney
se proponía editar su primer disco en solitario, McCartney, en abril, con el
sello del cuarteto, Apple Records. El escollo: Let It Be estaba programado para salir a la calle en mayo, también
con Apple Records. Alguien reparó, no sin razón, en que aquella competencia era
absurda. Solución: que Paul posponga su álbum.
Foto de Linda McCartney
El bueno de Ringo Starr se presentó en casa de McCartney “que hemos decidido John, George y yo que no
puedes sacar tu disco en solitario en abril. Aquí tienes el escrito”.
McCartney vociferó, insultó, señaló a Ringo con el dedo erguido y lo empujó a
la salida. Era marzo de 1970. Un mes después el grupo más grande de la historia
del rock se había separado. Fue un final chusco… No se celebró una rueda de
prensa para anunciarlo. Solo hubo mensajes entre líneas, enfrentamientos y una
manipulación periodística. Un episodio enmarañado que echó un cierre amargo a
diez años que hicieron felices al mundo. Ocurrió hace justo medio siglo.
En un reciente artículo publicado por David Morán en ABC Cultural
recoge como Paul puso fin a la banda en una entrevista:
-¿Tu ruptura con los Beatles es temporal o permanente, debido a
diferencias personales o musicales?
-Diferencias personales, diferencias comerciales, diferencias
musicales, pero sobre todo porque tengo un mejor momento con mi familia.
¿Temporal o permanente?
-Realmente no lo sé.
-¿Prevés un momento en que Lennon y McCartney vuelvan a componer
juntos? NO
Fue un periódico sensacionalista el que terminó anunciando el adiós
del grupo. El tabloide Daily Mirror anunciaba en su edición del día 10
de abril una tirada espectacular inundaba los kioscos con un titular a toda
página: “Paul McCartney abandona los
Beatles”.
Y así, con una simple palabra, poco más de dos letras garabateadas
a toda prisa en la oficina de Apple Corps, es como los Beatles pasaron a mejor
vida. O, mejor dicho, como Paul McCartney oficializó lo que los cuatro de
Liverpool ya sabían hacía tiempo: que no había manera humana de mantener
aquello a flote. «Si analizas la historia
de los Beatles, Paul era el que siempre anunciaba todo: consumen drogas, se
separan, están acabados», recordaría Ringo Starr años más tarde.
Recientemente ha sido hallada una entrevista inédita del ex Beatle
John Lennon, realizada en 1970, cuando los Beatles se acababan de separarse, en la que éste da algunas claves para entender
por qué se separó el grupo, en ella un
Lennon cabreado arremete contra sus ex-compañeros.
"Nos
vendimos... y me siento asqueado por ello", se lamenta el
cantante de 'Imagine' en cierto momento de la grabación. También asegura que la
ruptura del grupo se veía venir desde hace mucho tiempo, puesto que su música "estaba muerta" desde
que consiguieron el primer éxito a principios de los 60 y que, por este motivo,
nunca llegaron a mejorar.
Contra quien más arremete Lennon es probablemente contra Paul
McCartney, a quien acusa de querer ser el líder del grupo: "Nos cansamos de ser los segundones de Paul", dice
Lennon en referencia a él y a Ringo Starr y George Harrison. Con respectoa Yoko Ono dice "Ellos la despreciaron... parecía que tenía que elegir entre estar
felizmente casado con ellos o con Yoko. Y elegí a Yoko".
La pareja Paul John, disfrutó de una gran colaboración artística, pero su
relación pareció debilitarse con el tiempo.
John decía tantas gilipolleces que después decía que no tenía
intención (de decirlas)", dijo McCartney, de la misma forma hablando de su
compañero y amigo dice "Si John decía algo malo de mí, también podía bajar
las gafas hasta la punta de la nariz para decir 'te quiero'. Eso es lo que
conservo (de él)", resaltó.
La relación entre los cuatro era demasiado tóxica en aquellos
tiempos. La elaboración de Abbey Road (último álbum grabado por la banda;
aunque Let It Be se publicó después, se registró con anterioridad) puso al
límite la capacidad psicológica de los cuatro. «Aunque habíamos seguido juntos
por "Abbey Road", en realidad la cosa ya había terminado antes»,
reconocía el siempre entusiasta Ringo Star,
EPITAFIO:
El año 1970 vio seis discos de miembros de los Beatles: los
mencionados Let It Be y McCartney, dos en solitario de Ringo Starr, uno de John
Lennon (John Lennon/Plastic Ono Band) y uno (triple) de George Harrison (All
Things Must Pass). En ellos hay material suficientemente bueno como para tumbar
la discografía entera de bandas ahora muy consideradas.
En este podcast del programa Sofa Sonoro (Cadena SER) que Alfonso Cardenal dedicó al final de la banda de Liverpool.
El 6 de abril de 1520, Raffaello
Sanzio, el más grande pintor renacentista, murió en Roma a la edad de
treinta y siete años. La ciudad parece detenerse en la emoción y el
arrepentimiento, mientras que la noticia de la desaparición se extiende con
increíble rapidez por todas las cortes europeas.
Con motivo del quinto centenario de la muerte de Rafael, la Scuderie del Quirinale de Roma
tenía prevista una ambiciosa exposición dedicada a la figura del pintor. Pero
la pandemia ha segado de cuajo el esplendor, la ocasión de vivir en directo la
belleza una recopilación inédita de los trabajos del maestro de Urbino. Pese a
ello y gracias a la tecnología, la institución romana ha elaborado un recorrido
digital de la muestra bastante jugoso.
El caprichoso título de la muestra no es un error: el recorrido
comienza por el final, el 6 de abril de 1520, día de su muerte, y continúa,
marcha atrás, por las etapas de la vida de Rafael: de Roma a Florencia, donde
se instaló en 1504, pasando por Umbría y hasta llegar a sus raíces en Urbino,
lugar de su nacimiento otro 6 de abril, este, de 1483.
Rafael disfrutó de una vida plena de alegrías y de éxito, pero que,
resultó demasiado corta. Corta, pero suficiente para que su arte se considere
insuperable aun hoy, i cinco siglos después de su muerte. Falleció tal dia como
hoy a los 37 años en Roma, su ciudad de adopción,
por causas un tanto peregrinas que han acabado en el gran anecdotario de la
cultura occidental achacadas a su legendaria fogosidad. Hasta tal punto abusó
de los placeres sexuales junto a su amante, la Fornarina, que llegó a casa un
día tan falto de fuerzas que precisó atención. Un error de cálculo médico,
relatan las crónicas de la época, acabó por darle la puntilla y, tras varios
días consumido por una devastadora fiebre, se fue el Viernes Santo de aquel año
de 1520 (¡el mismo día de su nacimiento en 1483!).
Ingres: Rafael y la Fornarina.
Giorgio Vasari, pintor y arquitecto que sin embargo alcanzó la
inmortalidad como el primer historiador del arte, cuenta en el tratado
publicado en 1550 Las vidas de los más
excelentes arquitectos, pintores y escultores italianos desde Cimbabue a
nuestros tiempos que unos de sus mecenes Agostino Chigi se vio obligado a
colocarle a Rafael una cama para que terminase el encargo que se le había hecho
sin dejar de atender sus impulsos sexuales. “Rafael era una persona muy
enamoradiza y aficionada a las mujeres, siempre dispuesto a servirlas”,
escribió Vasari.
Autorretrato con un amigo
Valga como panegírico lo que el propio Vasarri dice en Vida… que no escatima elogios desmedidos hacia él: «Los que poseen las dotes de Rafael no
son simples hombres, sino dioses mortales»... «A punto estuvo de morir la
pintura cuando este noble artista murió, pues cuando él cerró los ojos, ella
casi ciega se quedó»... «¡Arte de la pintura, puedes sentirte feliz de haber
tenido a un artista que te elevó al cielo gracias a sus virtudes y
costumbres!»...
Madona Sixtina, con sus querubines al pie.
Debida a esto o a aquello, su muerte marcó en cierto modo el
principio del fin del esplendor renacentista de Roma. Atraído por sus sensuales
placeres y por las huellas seductoras de la recién descubierta Antigüedad, el
joven y desconocido pintor de 25 años había llegado a Roma en 1508 desde Florencia. Junto a Julio II y su sucesor, León X, el
artista contribuyó a construir el relato de un tiempo para el que su muerte
sirvió de punto y aparte, que se haría final en 1527 con el Sacco de Roma, como
dijo en su tiempo el actual director del Museo del Prado Miguel Falomir.
Para el Vaticano, el taller pintó cuatro estancias gigantescas que
fueron aumentando en complejidad técnica y emoción artística. Rafael sabía bien a quién debía lealtad, como
se puede comprobar en las representaciones que de sus patrones (y de sí mismo)
fue dejando caer en los frescos de las estancias. Después de todo, fue Julio II
quien permitió la materialización de su sueño romano. Llegó al Vaticano
recomendado por un pariente lejano, el arquitecto Donato Bramante. Para la
stanza della segnatura pintó las célebres alegorías de la teología (Disputa del
Sacramento); la filosofía (La Escuela de Atenas); la poesía (El Parnaso) y la
jurisprudencia (Gregorio IX y Justiniano publicando sus códigos). Muchas de estas obras las dejo a mano de sus
colaboradores debido a los numerosos
encargos que recibía en aquellos momentos y a su afición hacia la arqueología
que le llevará a plantear el levantar un plano de la Roma antigua. Los
especialistas sólo consideran autógrafa la pared que contiene el Incendio del
Borgo.
En el año 1512, ayudada por Bramante, descubre a Miguel Ángel y su
obra de la Capilla Sixtina, a continuación ejecuta el Incendio del Borgo, donde
algunas figuras no ocultan el reflejo de lo que acaba de pintar Miguel Ángel.
En la capilla Sixtina se
pueden contemplar, o se podía, los tapices que se conservan del maestro de
Urbino.
Dos cuadros del pintor destacan sobre los demás en su incesante
búsqueda del ideal de belleza femenina. Retrato de mujer, conocido como La
Velada (hoy en Florencia), y La Fornarina, pintado en un gesto de extremada
sensualidad.
El retrato de Julio II es una de las obras que más influencia ha
tenido a lo largo de la historia del arte, por su innovación sentará las bases de la
tipología de un nuevo retrato papal. Hasta entonces ningún artista había
representado al obispo de Roma sedente
Los restos de Rafael reposan en el interior del grandioso Panteón
de Agripa, siguiendo sus propios deseos, en el interior de una tumba diseñada
por él mismo, Una rosa roja sobre la tumba del célebre pintor recordará los 500
años de su muerte.
Aun pudiendo salir de casa, sería improbable que un solo día
pudieses acercarte a conocer todas las obras del artista italiano Rafael de una
tacada, ya que se encuentran desperdigadas por varios de los museos más
importantes del mundo, desde el Louvre a la Galería Nacional de Arte en
Washington.
Motivo por el que el museo virtual centrado en la figura del
maestro del Renacimiento que acaba de lanzar la plataforma Musement es tan
práctico como interesante, ya que permite disfrutar de cada uno de los cuadros
del pintor a golpe de clic. Algo así como si, en el 500 aniversario de su
muerte (que será el próximo 6 de abril), ‘caminásemos’ por las pinacotecas y
galerías de más de 30 ciudades (repartidas en 11 países) y nos detuviésemos
para conmemorar y admirar –a través de las pantallas de nuestros móviles,
ordenadores y tablets– sus principales pinturas.