domingo, 28 de diciembre de 2014

DAVID LACHAPELLE. PUBLICIDAD



Hace tiempo que no veíamos al  famoso fotógrafo David LaChapelle haciendo una campaña publicitaria de moda. Exposiciones, libros  un video musical  de Florence + The Machine fueron los últimos vestigios de su lente tras la cultura pop, pero acaba de ser revelada su última colaboración con Happy Socks, una firma sueca de calcetines donde LaChapelle dio rienda suelta a su estilo.

Modelos desnudos, colores vibrantes y utilería gigante, todo se unió a lo que el fotógrafo quiso plasmar para la campaña de esta marca. Así, tras una serie de fotos se reúne nuevamente con la moda para celebrar su estilo, todo contando con el beneplácito de los dueños de la firma, quienes prácticamente le dijeron “aquí están nuestros calcetines; haz lo que quieras con ellos”.

“El arte más valioso es aquel que logra clarificar el tiempo en el que vivimos”, es el lema del siempre polémico David LaChapelle, que, influido por la filosofía de Andy Warhol, consiguió entrar por la puerta grande del arte gracias a su generosidad. Aunque pertenecen a diferentes generaciones, LaChapelle ha mantenido intacto el espíritu kitsch, el estallido de color y la preferencia por la cultura popular que el maestro del arte pop tanto cultivó. Así como la crítica que arroja a los excesos de una sociedad vanidosa. Pese a que su fuerte es la fotografía, su incondicional dedicación a la originalidad es ya leyenda en el mundo de la publicidad, el cine y la moda. 
Si sus excesos febriles se han dejado sentir en sus trabajos fotográficos y fílmicos, ahora su talento creativo se despliega sin censuras en una inusual campaña publicitaria (gráficos y anuncio de la nueva temporada otoño/invierno) para la afamada marca sueca de calcetines Happy Socks. Con resultados imprevisibles, el artista arremete en este peculiar spot contra las expectativas y normas tradicionales del marketing. Un par de calcetines cobran vida en un delirante sueño comercia.

viernes, 26 de diciembre de 2014

LO MEJOR DEL AÑO 2. CINCO PELÍCULAS ESPAÑOLAS.

Lo mejor del cine español en el 2014.

El eclipse industrial que ha generado el fenómeno Ocho apellidos vascos, lograron convertir en una obligatoriedad social el ir al cine, puede que nos impida ve otras importantes conquistas del cine español en este 2014.Conquistas, en todo caso, vinculadas al hecho artístico y no al industrial. Pues a pesar de los estancamientos legislativos, de un marco de producción que invita a la precariedad, de un tablero de juego administrativo que desprecia bastante el cine español, lo cierto es que la creatividad de los cineastas no ha cesado, generando propuestas bien estimulantes. Sin ir más lejos, de entre las seleccionadas por los críticos, La isla mínima–más de un millón de espectadores– ha colocado el thriller autóctono en un nuevo umbral de calidad, compartido con El niño de Daniel Monzón. Acaso los críticos celebran que tanto Magical Girl como en gran medida 10.000 kilómetros, propongan a su modo nuevos puntos de vista sobre el relato y la puesta en escena. Las coproducciones y los proyectos de colaboración de TVE española sigue funcionado como es el caso de los Relatos Salvajes, coproducidos por los Almodovar.

 Esta lista ha sido elaborada por los críticos de TVE del programa Días de Cine.

5º EL NIÑO de Daniel Monzón.

El crítico de la revita Fotogramas Joan Pons dice:  'El Niño', , es un film de complexión atlética, talante observador y gesto cabreado. O dicho de otra manera: la película atesora la robustez y agilidad del mejor cine de acción (aunque sin caer en la vigorexia), pone suma atención en los detalles de la realidad (maneras de vestir, hablar, comportarse) y frunce el ceño ante la podredumbre de un sistema que obliga a todos sus personajes a desear y buscarse una vida distinta a la que llevan. 'El Niño' es una película pensada para competir. Le puede plantar cara a cualquier blockbuster sin necesidad de replicar la fórmula USA o abaratar su narrativa, estética o contenidos: la espectacularidad no está reñida con el verismo. Las persecuciones entre fuerabordas cargados de estupefacientes y helicópteros aduaneros en el Estrecho de Gibraltar quizá carezcan de glamour hollywoodense, pero su voluntad realista delata que el film ni pretende ser el 'Corrupción en Miami' (2006) de Michael Mann, por poner un ejemplo de thriller fronterizo reciente en aguas internacionales, ni lo necesita.


Sus ambiciones van por otro lado. Estamos ante un film noir panorámico y moderno. Combinando con astucia acción, drama, comedia y mucho del espíritu denunciador del género negro, deviene un ejercicio de equilibrismo entre el artificio cinematográfico apto para la evasión y la historia verosímil arrancada de la página de sucesos. Y así es como el cine logra convertirse en el relato de su tiempo.
4º Magical Girl de Carlos Vermont.

Ver 'Magical Girl' es armar un puzzle sin tener ni la más remota referencia previa de que imagen va a devolverte tras encajar la última pieza. Desdramatizado hasta extremos desgarradores, el segundo largo de
Vermut descompone el relato y sus significados a partir de una dosificación de la información muy artera: cuesta identificar de qué va cada secuencia hasta que esta no termina. La obra, pues, va construyendo su sentido al mismo tiempo que el espectador. Y entonces, como un explosivo de efecto retardado, estalla en sugerencias, ideas y correspondencias. 
Algunos de los puentes de 'Magical Girl' los tiende el propio cineasta (el manga, los enemigos del alma que llevan a desobedecer a Dios…), pero otros están abiertos a la participación activa del público. Acaso este director nunca haya escuchado 'The Desperate Things You Made Me Do', de The Magnetic Fields, pero, como en esta canción, los protagonistas toman decisiones extremas a partir de impulsos puramente emocionales, casi desde la enajenación: a un personaje le pierde el amor paterno, a otro el carnal y a la tercera, un retorcido sentido de la fidelidad conyugal. 

3º 10.OOO KILÓMETROS de Carlos Marques-Marcet.

La pelicula narra como se deshilacha una conexión cuando la proximidad del hábito cotidiano, la convivencia, se transforma en distancia, recelo, y finalmente, aturdimiento y extrañeza.  A Alex (Natalia Tena) le ofrecen una beca en Los Ángeles, y la fusión que parece sentir con el otro cuerpo, el de Sergi (David Verdaguer) empieza a resentirse. Las expresiones empiezan a sentir el paso cambiado. Los proyectos, los planes, se trastocan. Es una pausa, un año de separación, un año de distancia, que no debería implicar alejamiento, ni cancelación de un proyecto de vida conjunta. Si hay firmeza en el vínculo, no se tienen que temer los fuera de campos, lo que el otro u otra hará cuando no esté visible, en la distancia, como si se temiera que fuera más vulnerable a descentrar su mirada, a dispersarla, en otros focos, en otros cuerpos. El vínculo es una pantalla, y cuando esta se apaga, desaparece aquel cuerpo.   Tras meses sin verse, su acto sexual más bien parece el de dos organismos en colisión,  cuerpos que intentaran recuperar aquella conexión en la que parecían fusionados. Pero ahora parecen fundidos. Como si se hubiera saltado la luz porque se han fundido los plomos. La distancia parece haberles convertido en extraños en el espacio sideral, y la nave no parece visible en la distancia. 
2º RELATOS SALVAJES dirigida porDamián Szifrón .

Los resortes de la violencia.
¿Por qué tanto éxito? Porque la película es un perturbador espejo de nuestra sociedad actual, caracterizada por el sin límites.
Son 6 cuentos que tienen como denominador común la violencia en sus diversos matices. Nos muestra que hay distintos tipos de violencia, Hay una manifiesta, pero hay otras formas, contenidas, escondidas, en el cinismo, la hipocresía moral, la degradación, que hacen de detonante  provocador del estallido. Entonces, de ¿qué violencia se trata? Es la pregunta que Szifrón pone en boca de Darín, cuando pregunta de forma intempestiva: ¿Dónde está la violencia? y nos hace preguntarnos por qué sería más violento detonar un edificio que la constante humillación de ser objeto de un sistema burocrático que no escucha razones. ¿El ser objeto de un sistema perverso, no es acaso una forma de violencia?
El film atrae porque funciona como los cuentos infantiles, que en la exageración de la crueldad de sus personajes, permite dar forma a los fantasmas primitivos-

Los protagonistas son seres comunes, las escenas, cotidianas. Verlos e identificarnos con algunos de ellos, puede ser tranquilizador e inquietante a la vez.

1º LA ISLA MÍNIMA de Alberto Rodríguez.

Poco a poco, con paciencia de monje trapense, el realizador andaluz Alberto Rodríguez está construyendo, como quien no quiere la cosa, tal vez la más coherente de las carreras en el cine criminal que haya visto el reciente cine español. En esta, sin duda alguna, su película más redonda, por qué no, su primera obra maestra, logra además algo que ya se intuía en la anterior 'Grupo 7' (2012): la capacidad de nuestro hombre, y de su guionista, el imprescindible Rafael Cobos, para reconstruir con extremo rigor el referente histórico más o menos reciente. Aquí, una exposición del impactante fotógrafo sevillano Atín Aya le sirve de inspiración para armar un rompecabezas fascinante, se mire por donde se mire: la resolución de un doble crimen en las marismas del Guadalquivir, en el año de gracia de 1980; un escenario sencillamente primoroso, un asesinato repugnante.

La incertidumbre, el horror sin nombre, la vida muelle de señoritos aburridos que se pasan de la raya, pero también la pasividad de las clases subalternas, los sueños de adolescentes que se mueren de aburrimiento y aspiran a un mundo de confort, el día a día de ir trampeando para seguir viviendo, son los elementos del puzzle. Y el resultado ya quedó dicho: una gran, inmensa película. Pegada a la realidad pero al mismo tiempo, inteligente pasatiempo. Denunciatoria pero sutil, y sin resultar machacona: el director respeta a su espectador, en un tour de force del que este siempre sale recompensado, pero con inteligencia. ¿Qué más se puede pedir?

LO MEJOR DEL AÑO 1. DIEZ LIBROS DE NARRATIVA ESPAÑOLA

Esta última semana del año sirve para que los medios de comunicación publiquen las listas, en sus diferentes apartados, de “lo mejor del año” y para comprobar como los gustos de crítica y público no suelen coincidir, sino todo lo contrario, recordemos que solo se trata de una ordenación subjetiva  de un grupo de personas que no tiene por qué coincidir con la nuestra.


Esta lista corresponde a  lo mejor de la narrativa en lengua española publicada por EL CULTURAL.

La novela olvida sus límites y fronteras
Las fantasmales fronteras entre ficción y realidad, entre el cuento y la vida, se han desdibujado este año definitivamente: a falta de nuevos argumentos, nuestros novelistas han optado por narrarse a sí mismos, al niño y adolescente que fueron o al escritor consagrado que son, mientras explican el mundo desde el balcón, a través de los ojos de un asesino o de un impostor. Otros muchos libros podrían también haber figurado, pues pocas veces a los críticos de El Cultural les ha resultado tan difícil seleccionar sus 10 mejores libros de ficción en castellano.
Y aunque una lista es por naturaleza discutible, así  como un juego que es, siéntanse libres de llevar la contraria, parece muy compartible la impresión de que, entre nuestros narradores oficialmente consagrados, Landero, Marías, Cercas y Muñoz Molina han sido quienes más han acertado con sus proyectos.

La narrativa española de 2014 ha evaluado la Transición y la crisis, y la lista se hace cierto eco de ello. Pero otros fenómenos quedan inevitablemente fuera del alcance de su radar: por ejemplo, el papel cada vez más relevante de la edición entre muy independiente y marginal, (¿el Podemos en el mundo de la narrativa?) que está dando la alternativa a autores brillantes, pero también a nuevos temas y fórmulas narrativas, de la literatura de género al new weird., una etiqueta creada para englobar lo inclasificable, a una serie de autores cuyas temáticas hibridan los grandes pilares del género, como son la fantasía, el terror y la ciencia-ficción,  para crear una serie de historias construidas con un alto grado de complejidad y realismo de acuerdo a sus propias reglas internas.

El Balcón de Invierno. Luis Landero


De la ficción Landero se ha adentrado en el relato más descarnadamente autobiográfico para narrar tanto su infancia como los años de formación en Madrid como aprendiz en un colmado, un taller y una oficina; los primeros poemas y las primeras lecturas; su aventura como guitarrista profesional y su presente como “proyecto de escritor”.

El Impostor. Javier Cercas.

Una vez más Javier Cercas apuesta por la realidad como materia narrativa al desmenuzar las mentitas y ficciones de Enric Marco, El Impostor. Lo hace, además  a través de las propias mentiras de su antihéroe, las miserias y mentiras de Marco se nos resumen con sorprendente exactitud, capaz de engañar al mundo entero haciéndose pasar por un heroico superviviente de los campos de exterminio nazi sin haberlos pisado jamás.










Como la Sombra que se va. Antonio Múñoz Molina.



El 4 de abril de 1968,  el líder negro Martin Luther King cae abatido de un único disparo en la parte inferior de la cara. Su asesino se llamaba James Earl Ray. Un hombre del sur americano, blanco y ferozmente racista. Su huida le exige cambiar de identidad y de país. Aparece, como de la nada, a los pocos días de su cronometrado crimen en Lisboa. En 1987, un joven funcionario del Ayuntamiento de Granada hace un viaje relámpago a la capital portuguesa para terminar la novela que tiene entre manos, la novela que escribe en los ratos libres que le dejan su obligación laboral y familiar. La novela se titulará El invierno en Lisboa. Su autor se llama Antonio Muñoz Molina. Este son los dos soportes argumentales sobre los que se erige Como la sombra que se va, la nueva novela de Antonio Muñoz.

Monasterio. Eduardo Halfon.

Se trata de una novela breve tan coherente y precisa como profunda. Una novela sobre la identidad y el desarraigo que resulta hipnótica y en la que el autor juega con el erotismo solapado y el  humor en los momentos de mayor  tensión del relato, hasta construir una conmovedor ejercicio sobre la memoria.

La Soledad de los Perdidos.  Mateo Díaz.

Novela cuyo protagonista es Ambrosio Leda, un maestro que consiguió evitar la Depuración huyendo a Balma, Ciudad de Sombra. Las coordenadas espacio-tiempo nos llevan a una posguerra que nos recuerda la de nuestra Guerra Civil, pero Mateo Díez nunca da más pistas de las que quiere porque en realidad su posguerra es todas las posguerras, y sus vencidos, los mismos de siempre. Ambrosio Leda, una madrugada, dejó a la familia para huir. De eso hace ya 15 años de ceguera, búsqueda y extravío. Balma es una ciudad sí, de contornos vaporosos,  con barrios que se derrumban y paredes húmedas que necesitas palpar con las manos. Es un delirio, un mapa de brumas, una prisión, una isla en la que están a salvo de la muerte los muertos, los evadidos, los olvidados, los borrados de listas y estadísticas. Una ciudad para sonámbulos

Así empieza lo Malo. Javier Marías.


No hace demasiado tiempo que ocurrió aquella historia, y sin embargo hoy sería imposible. Me refiero a lo que les pasó a ellos, a Eduardo Muriel y a su mujer, Beatriz Noguera, cuando eran jóvenes, y no tanto a lo que me pasó a mí con ellos cuando yo era el joven y su matrimonio una larga e indisoluble  desdicha” Así arranca esta novela sobre el deseo como uno de los motores de la vida, que no olvida la impunidad la arbitrariedad del perdón, la obstinación amorosa ni las relaciones íntimas.






La Trabajadora. Elvira  Navarro
"Todavía no me conozco como escritora pero puedo señalar un tema que me obsesiona: cómo se construye la identidad”.
 Esta novela, que confirma a Elvira Navarro como una de las voces más singulares de su generación, es quizá una de las pocas de la literatura española reciente que indaga en la patología mental sin desligarla del contexto social en el que se produce.
Elisa corrige libros para un gran grupo editorial que retrasa los pagos durante meses. La precariedad económica la obliga a compartir piso con una extraña mujer sin pasado. Un asfixiante silencio sobre lo que concierne al trabajo y a la vida de esta insólita inquilina lleva a Elisa a obsesionarse por saber quién es la persona que convive con ella. Sus preguntas obtienen por toda respuesta una serie de ficciones con las que su compañera de piso sabotea cualquier posibilidad de que alguien la conozca, o al menos eso es lo que cree Elisa, quien no concibe que la locura sea un lugar desde el que construirse voluntariamente.

El Mundo de afuera. Jorge Franco.
Jorge Franco (Medellín,1962)obtuvo el premio Alfaguara con esta novela que  hunde sus raíces en los cuentos de hadas Y se tiñe luego de violencia y sangre, hasta construir, “una buena novela ,de tensión y ritmo crecientes ,con personajes redondos, más la riqueza simbólica y el interés de la parodia y el humor”

Brilla, Mar del Edén. Andres Ibañez


Novela total, Brilla, mar del Edén es una nueva cosmogonía al alcance de la mano disfrazada de remake de Lost (Perdidos). Entroncada en forma e imaginación con El Quijote, su contenido hunde sus raíces en este siglo XXI donde “estamos asistiendo a la caída del espectáculo, a la caída de todas las trampas en todo: en la política, en la sanidad… Todas las creencias y valores se han caído y nos dejan ver las máscara que había”.
Esta aventura literaria de casi ochocientas páginas comienza cuando un avión de Los Ángeles a Singapur se estrella en mitad del Pacífico y sus noventa supervivientes quedan atrapados en una isla aparentemente deshabitada, incomunicados. Entre ellos hay indios, americanos, mormones, españoles, católicos, un maestro en yoga y sus muchos seguidores, timadores, un millonario suizo, un cirujano, un compositor español que vive en Estados Unidos, un escritor chileno que se llama Roberto Bolaño y una actriz conocida como Nicolette Sheridan.

La buena reputación. Ignacio Martínez de Pisón.


La buena reputación es una soberbia obra que refleja la sociedad española de posguerra hasta la llegada de la democracia a través de una saga familiar, una de las mejores novelas del año y que nadie debería dejar de leer. 
Nos narra la historia de una familia a lo largo de tres generaciones y de manera cronológica. Samuel y Mercedes, los abuelos enamorados a la antigua, viviendo en Melilla y por los que transcurren los años del Protectorado español en Marruecos; Miriam y Sara, sus dos hijas cuyas infancias transcurren en África, aunque su madurez se traslada a la península; y los nietos de ellas, sobre todo centrados en los de Miriam, Daniel y Elías, que son los encargados de “soportar” la herencia de los abuelos, y con los que se acaba esta saga.

martes, 23 de diciembre de 2014

AMY ADAMS & TIM BURTON VOGUE USA DICIEMBRE 2014

La actriz de 40 años fue seleccionada para salir por primera vez en la portada de una de las publicaciones de moda más prestigiosas del mundo, la revista Vogue USA. La actriz de American Hustle fue recreada en un mundo de fantasía para la edición del mes de diciembre.


 Amy Adams sale en la portada del mes de diciembre de Vogue USA, y protagonizó una sesión fotográfica inspirada en la película de 1948 The Red Shoes (Las zapatillas rojas). Las fotografías estuvieron a cargo de la reconocida fotógrafa Annie Leibovitz quien retrató a la actriz junto al director de cine Tim Burton.
Leibovitz aprovechó la oportunidad de fotografiar a Adams junto a Burton con motivo del próximo estreno de la película Big Eyes (Ojos Grandes), la cual Amy Adams protagoniza bajo la dirección del director de películas como Eduardo Manostijeras o Alicia en el País de las Maravillas.


Dentro de la publicación, llama la atención la confesión que hace la actriz quien dice sentirse decepcionada de sí misma. “Tengo 40 y todavía me importa lo que la gente piense de mí; aún no lavo mi propia ropa; no he madurado para nada y pensé que a estas alturas ya lo habría hecho”, señaló Adams.


CEUTA EN NAVIDAD 2014. RELATO CHARLES DICKENS

Cuento de Navidad, de Charles Dickens


Scrooge era de puño apretado, un viejo pecador exprimidor, escurridizo, codicioso, raedor, y avaricioso. Duro y encerrado en sí mismo que tenía un negocio junto con su difunto amigo Marley, quien hace 7 Navidades, porque era Navidad, había muerto. Nadie en las calles le hablaba, pues sabían bien la respuesta venidera.

La mañana anterior a la víspera de Navidad, Fred, el sobrino de Scrooge, lo visita a su despacho para desearle Felices Navidades e invitarlo a cenar a casa. Scrooge rechaza rotundamente la invitación, es grosero y huraño y juzga a su sobrino por no tener mucho dinero. Fred, a pesar de la negativa de su tío, se retira amablemente y sin enojo alguno.

Poco después, un par de caballeros le pidieron a Scrooge que hiciera un donativo caritativo para la gente pobre; no obstante y como era de esperarse, Scrooge se negó a ayudarlos y cuestionó la utilidad de los asilos y las cárceles para la gente necesitada.

Bob Cratchit, empleado de Scrooge quien ganaba tan sólo 15 chelines, estaba transcribiendo cartas en su cuchitril y pasaba un frío intenso, pues Scrooge ahorraba hasta para carbón. Éste esperaba que fuera la hora de salida para regresar a casa con su familia y festejar la Navidad. Scrooge le advirtió que al día siguiente, pese a ser Navidad, tendría que ir a trabajar desde muy temprano sin falta, pues de lo contrario, perdería su trabaj



 Cuando Scrooge regresó a su casa sintió que el ambiente estaba especialmente extraño y misterioso, pero ignorando dicha percepción, se colocó su camisón y gorro de dormir. Cuando éste estaba sentado en un sillón, se oyeron estruendos y campanas en la casa, y el espectro de su difunto socio, Marley, apareció ante él cargando cadenas que representaban su penitencia por haber sido mezquino y avaricioso en vida...


 A las 4:00, Scrooge se despertó, y a partir de entonces, el reloj comenzó a avanzar con rapidez, dando las campanadas y haciendo pasar un día entero en cuestión de minutos. Al dar la 1:00, apareció ante él el primero de los 3 espectros. Era una extraña figura, como un anciano del tamaño de un niño. Su cabello, que colgaba por su espalda y su nuca, era blanco, quizá por la edad, y no obstante, la cara no tenía la menor arruga y el más tierno vello aparecía sobre su piel...
. Este espíritu se presenta como el Espectro de las Navidades pasadas, quien lleva a Scrooge a su pueblo de infancia. Ambos entran a una casa antigua donde observan a Scrooge de niño leyendo un libro e imaginándose historias. El viejo Scrooge siente enorme gusto y nostalgia al recordar aquellos momentos cuando viajaba con la imaginación. Poco después, lo lleva a la misma casa, pero Scrooge ya es un poco mayor y su hermana, alegre y hermosa, lo visita para llevarlo a casa con su padre a pasar la Navidad. Scrooge recuerda con amor a su hermana, quien murió poco después de haber tenido a Fred, su sobrino...
 . Ambos viajaron hasta la ciudad y pese al frío que hacía, se respiraba una sensación de calidez y alegría. Fueron a casa de su empleado, Bob Cratchit y vieron a su familia antes de la cena de Navidad. Cratchit tenía varios hijos: dos pequeños, Martha, Peter y el pequeño y enfermo Tiny Tim, quien cojeaba de una pierna. En casa de Cratchit cenaban un pequeño pavo y pudín que cocinó su esposa, asimismo, cantaban villancicos alegremente. Scrooge le preguntó al espíritu si Tiny Tim viviría, pero éste le contestó que de no cambiar su situación, preveía una silla vacía y una muleta abandonada. A Scrooge le dio mucha pena que el pobre Tiny Tim pudiese fallecer debido a su enfermedad...
Primero fueron a la ciudad y escucharon a varios hombres de negocios, que Scrooge conocía, hablar de la muerte de alguien. Después visitaron la casa de un señor que le compraba a unas mujeres las cortinas de cama y ropas del difunto, cual aves de rapiña. El siguiente lugar que visitaron fue la casa de una pareja que discutían sus deudas, dado que la persona a la que le debían, había muerto, sin embargo, cualquier cosa, era mejor que seguirle debiendo al difunto. Posteriormente, fueron a casa de Bob Cratchit y se percibía la ausencia de Tiny Tim y la profunda tristeza que ésta provocaba en sus familiares, asimismo, Bob platicaba que había visto a Fred, el sobrino de Scrooge, quien fue muy amable con él e incluso le ofreció trabajo a su hijo Peter.



Finalmente, fueron al cementerio y el espectro señalaba una lápida en particular, en la cual estaba inscrito el nombre de Scrooge, por tanto, éste le suplicó que le permitiera revindicarse y que de ahora en adelante honraría todas las Navidades. Pese a sus súplicas, el espectro lo rechazaba y en último sollozo de Scrooge, el espectro se convirtió en la columna de su cama, permitiéndole sentirse liberado e infinitamente feliz por esta segunda oportunidad.

A partir de ese momento, Scrooge juró tener siempre presentes a los tres espíritus de la navidad y decidió iniciar un cambio drástico en su vida. Al salir a la calle, comprendió que aquel día era la víspera de Navidad, así que le encargó a un muchacho comprar el pavo más grande de la tienda para enviarlo, en el anonimato, a casa de Cratchit. Inmediatamente después, se encontró con el señor que le habría pedido caridad para los pobres y Scrooge le ofreció una suma muy considerable. No se dilató para ir a casa de su sobrino y pasar la Navidad en compañía de su familia, tal y como la habría visto con el segundo espectro.


A la mañana siguiente, Scrooge esperaba a Cratchit en la oficina, quien llegó un poco tarde. Scrooge lo regañó por su tardanza, pero era parte de una farsa para notificarle que le aumentaría el sueldo y que le ayudaría a sobrellevar los problemas de Tiny Tim.
Scrooge cambió radicalmente, se volvió bueno y generoso. Tiny Tim, quien no murió, tuvo a Scrooge como un segundo padre. A veces la gente se reía del cambio de Scrooge, pero él era feliz.





9 de febrero ES POR TU BIEN

9 de febrero ES POR TU BIEN