sábado, 23 de diciembre de 2017

GOYA 2018 II. MEJOR PELÍCULA


Las películas españolas Handia, La librería y El autor lideran las nominaciones a los Goya con 13, 12 y 9 nominaciones respectivamente. Las tres optan, por supuesto, a la categoría reina, donde se verán las caras también con Verónica y Verano 1993, una de las películas más aclamadas del año que además fue elegida para intentar representar a España en los Óscar 2017.

 La primera de todas, Handia, segunda película del equipo formado por  Aitor Arregui y Jon Garaño, tiene en sus 13 nominaciones algo más que el mérito de ser la primera gran producción rodada en euskera. Versiona la historia real del gigante de Altzo, que forma parte de la mitología vasca. Rodada en euskera, ganó el premio especial del jurado en el pasado Festival de Cine de San Sebastián. Es, además, una historia que habla de reconocimiento., en realidad lo que se relata es la pelea callada de un tipo distinto por hacerse respetar entre las voces de los de siempre que, en efecto, son los mismos. Lírica, tremenda y descomunal.

La otra película favorita a estos Goya, La librería, de Isabel Coixet tampoco está rodada en castellano, sino en inglés, ya que es en Inglaterra donde se ambienta la historia de Coixet, basada en una novela de Penélope Fitzgerald que cuenta su propia vida. “Narra el empeño de una viuda por abrir una librería en un pueblo de Inglaterra con nula empatía hacia la necesidad o la pasión de leer. A ella ese acto le sirve para suplir carencias afectivas, para vivir otras vidas, para soñar junto al mar con los personajes y los sentimientos que habitan los libros, esos objetos en los que siempre ocurren cosas. Los poderosos del pueblo, depredadores detrás de sus modales aristocráticos, declararan soterrada guerra a esa dulce intrusa, convencida de que lo que ella pretende vender puede suponer placer.” dice Carlos Boyero.



 El autor, de Martín Cuenca basada en la primera novela de Javier Cercas, también es otra cosa. Es comedia con la misma fuerza que tragedia; es una lectura la realidad desde la necesidad más evidente de la imaginación, el protagonista está obsesionado con escribir una novela.. El director Martin Cuenca narra historia tan sorprendente con talento, sentido del esperpento, complejidad, sarcasmo, mala leche de primera calidad. Lo que cuenta posee un tono siniestro pero también cómico, logra que mantengas la sonrisa y en varias secuencias que estalle la carcajada.


La película de una debutante parece la favorita en la 32ª edición de los premios Goya. Tras ganar el premio a mejor ópera prima en la Berlinale y triunfar en el festival de Málaga, Verano 1993, de Carla Simón, podría recoger los principales premios en la gala que se celebrará el próximo 3 de febrero. Un grupo de niños juega durante la verbena de San Juan, cuando, de repente, aflora una pregunta desconcertante: “Y tú, ¿por qué no lloras?”. Las armas son las niñas. Y según la ve la gente descubrimos que todo el mundo tiene una infancia y todo el mundo ha tenido relación con la muerte. Jordi Costa dice en su crítica de El País “Estiu 1993, ritual de duelo bajo la luz cegadora del verano, no es un prometedor debut, sino una de las películas españolas más impresionantes en lo que va de año, madurísima destilación de unas reminiscencias de infancia asimiladas a través de una virtuosa representación.”


 Verónica de Paco Plaza narra la historia de una  adolescente que, tras oficiar una sesión de ouija con unas amigas, libera a una presencia del Otro Lado que acabará destruyéndola y poniendo en peligro a sus seres querido. Si tenemos que creer a los rótulos que cierran el último largometraje de Paco Plaza, el informe policial redactado a propósito del llamado Expediente Vallecas es el único documento archivado  de la  Policía en el que las fuerzas del orden aportan testimonio de una experiencia de lo sobrenatural. El reto al que se enfrentaba el director era el de provocar legítimos escalofríos supliendo el caserón gótico por el bloque de viviendas de clase media.

TYLER SHIELDS FOTÓGRAFO DE LAS CELEBRITIES.


Tyler Shields  es un fotógrafo y director estadounidense  de 35 años conocido por su fotografía provocativa. Shields ganó fama en junio de 2017 por una fotografía de la cómica Kathy Griffin sujetando un busto que parece el cabo decapitado de Donald Trump.
  

Shields es reconocido como el "fotógrafo favorito de Hollywood". Con los amigos que tiene Shields,  Emma Roberts o Lindsay Lohan , Sara Paxton, Emma Stone, Lydia Hearst, Francesca Eastwood, Josh Hutcherson, etc. bien podría tener un catálogo como el de Mario Testino, de las celebridades perfectas, bañadas del glamour que las representa. Sin embargo, Shields le da un giro a todo ello, se dirige hasta el límite llevando a sus amigos siempre a ese extremo para crear imágenes con una composición hermosa y un mensaje oculto.
Shields ha utilizado las ideas de sexo, la muerte, la carne, la obsesión, las pesadillas, y la fantasía para explorar la particularidad de la condición humana. Para mostrarlo lo ha expuesto en varias series de fotografías. En enero de 2016, la revista Vanity Fair presentó algunas de las fotografías de en su serie de fotografías, que él llama "Ficción Histórica" sobre la historia de los EEUU, como la llegada del hombre a la Luna, la muerte de Marting Luther King, o la represión policial.
Tyler Shields, en un perfil que hizo la revista GQ en 2012 decían que "mientras los famosos productores de Hollywood antes pedían un lienzo de Banksy para exhibir sobre sus chimeneas como trofeo, ahora lo que quieren es una de las gloriosamente descabelladas fotografías de Shields". Según un reporte para Guy Hepner, una galería que vende las obras de Shields, sus fotografías se venden entre 5,000 y 15,000 dólares. El mismo Shields dice que su trabajo cuesta hasta 175,000 dólares. Ha retratado a un montón de celebridades y su trabajo ha sido exhibido en galerías de todo el mundo.

El juego de colores, consistencias, ideas, lugares, luz, realidades, texturas y tiempo hacen de sus obras algo único y que le grita a tus ojos voltearlas a ver y examinar los detalles que las hacen maestras.

Sus obras a menudo implican imágenes de violencia y peligro. Shields recurrió a en  "Life is not a Fairytale"  fotografió a la Lindsay Lohan como una vampira para esta exposición. El fotógrafo,  se aprovecha de la debilidad del ser para hacer despegar su mente, a tiempo trasladándolos, a veces desnudándolos y a fotos retratándolos.
Provocateur, la exposición que acaba de clausurar  en Imitate Modern de Londres,  sigue una línea más sutil, pero no por ello menos audaz. Sus imágenes nos hacen reflexionar sobre nuestros objetos de deseo y los tabúes que representan. Shields prende fuego a valiosísimos baúles de Vuitton, convierte líneas de maquillaje en pinturas de guerra, transforma iconos de moda en declaraciones políticas y fotografía vestidos de firma bajo el agua para ayudarnos a verlos desde otra perspectiva...

Ahora bien, a menudo se le acusa de frivolidad y superficialidad, de querer exaltar el mismo mundo que critica. Hay bastante controversia con el tema de la originalidad de sus fotografías y con el hecho de que es posible que sus intenciones sean puramente banales y provocativas, sin ánimos de verdadera crítica social, utilizando famosos solo para atraer el público.

Foto de la izquiera: Tyler Shields, 2011. Foto de la derecha: Guy Bourdin, 1979.

 Destacan las críticas negativas que aluden a que Shields copia descaradamente la fotografía y el estilo otros autores como, por ejemplo, Helmut Newton y Andy Warhor. Picasso (posiblemente) dijo una vez, "Los buenos artistas copian; los grandes artistas roban". ¿Entonces Tyler Shields es un gran artista? La crítica  opina que copiar el trabajo de otros no es el mayor problema de las fotografías de Shield. "El problema con el trabajo de Tyler Shields no es tanto que esté copiando el trabajo de tantos artistas —aunque este no debería ser el modelo a seguir para un artista— sino que sus apropiaciones reemplazan la visión única del original con el truco barato del shock o la nostalgia.

domingo, 17 de diciembre de 2017

GOYA 2018 NOMINADAS A LA MEJOR ACTRIZ


El sábado 3 de Febrero, y presentados por Joaquín Reyes y Ernesto Sevilla (esto promete), se Ayer se conocieron TODAS LAS NOMINACIONES correspondientes a los mejores títulos del año 2017.


Penélope Cruz, por “Loving Pablo”  tendrá como oponentes en la categoría de mejor actriz a Maribel Verdú ("Abracadabra"), Nathalie Poza ("No sé decir adiós") y Emily Mortimer ("La librería").
Lorena Gª Maldonado dice en su crítica del ABC “Estallaron de sexualidad en 'Jamón, jamón', se reencontraron en el amor tormentoso de 'Vicky Cristina Barcelona' y ahora, por 'Loving Pablo', la Academia de Cine los ha nominado a mejor actor y actriz protagonista. La mirada de una Penélope Cruz valiente que se entrega a su personaje sin reservas.”

Abracadabra', la comedia hipnótica de Pablo Berger, que supone el reencuentro del director de 'Blancanieves' con Maribel Verdú.  La nueva película, que se estrenó  en los cines  el 4 de agosto, es la historia de Carmen, una ama de casa que sigue, a pies juntillas, ese refrán que dice "más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer". Y esa es posiblemente la razón principal por la que sigue con su marido Carlos.

Nathalie Poza en  “No sé decir adiós” nos cuenta de Carla, que recibe una llamada del pueblo de Almería en el que se crió: José Luis, su padre, con el que mantiene una difícil relación, está muy enfermo. Carla se niega a afrontarlo, y ­decide por su cuenta llevarle a Barcelona, donde está segura de que conseguirán curarle. Ambos emprenden un viaje contrarreloj donde intentarán escapar de la muerte y recuperar el tiempo perdido. Nathalie Poza, que acaba de cumplir los 45 años, se llevó por este trabajo la Biznaga de Plata del último Festival de Cine español de Málaga. "No suelo generarme expectativas, para no llevarme disgustos, pero ahora sí -dice en una entrevista con Efe-, ahora tengo ganas de más". Quizá sea, a la cuarta nominación, el momento del Goya que muchos ya reclaman para ella.


La Librería relata la historia de Florence Green (Emily Mortimer), una viuda que, con su pequeña herencia, decide inaugurar una librería en el sencillo pueblo de Hardborough (Suffolk), ya que la localidad no cuenta con ninguna. Son los años 50 y la reacción de los habitantes de la pequeña población es variopinta, encajando perfectamente en el espectro de falsedades y maldades tan propias del oscurantismo y la incultura. La ingenua e intachable Florence descubrirá, con el paso de las escenas, que no todo pueblo carente de librería desea, necesariamente, tener una.

9 de febrero ES POR TU BIEN

9 de febrero ES POR TU BIEN